
Las plagas urbanas pueden estar constituidas por insectos, roedores y otros que pueden afectar la salud de la población actuando como vectores para transmisión de enfermedades, alergias, picaduras, etc., así como ocacionar daños materiales a las estructuras de las viviendas e instalasciones.
La existencia de lugares donde puedan encontrar comida, agua y refugio, a esto le llamamos Triángulo de Supervivencia, estas son las condiciones ambientales adecuadas para su desarrollo, tales como: los vertederos incontrolados, la acumulación de agua, basura, escombros, remanentes, alcantarillas, tapas de desagüe sin sellar, zonas húmedas, áreas con poca iluminación, grietas, hendiduras, etc., son focos apropiados para el desarrollo de estas plagas.
Preventivas: Limpieza, higiene y saneamiento. La primera medida y más eficaz es la de eliminar y evitar la creación de lugares que actúen como focos para el desarrollo de plagas.
Métodos pasivos: Barreras físicas que mantengan las áreas o instalaciones poco accesibles para la plaga y dificulten lo más posible el refugio y alineamiento de las mismas.
Métodos activos: Métodos físicos y mecánismos: Estaciones cebaderas y de pega, lámparas electrocutadoras y lámparas de láminas engomadas.